{"id":8447,"date":"2021-02-11T17:23:35","date_gmt":"2021-02-11T17:23:35","guid":{"rendered":"http:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/?p=8447"},"modified":"2021-02-11T17:31:40","modified_gmt":"2021-02-11T17:31:40","slug":"newsfebrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/newsfebrero\/","title":{"rendered":"Newsletter Febrero"},"content":{"rendered":"[vc_row type=\u00bbin_container\u00bb full_screen_row_position=\u00bbmiddle\u00bb column_margin=\u00bbdefault\u00bb scene_position=\u00bbcenter\u00bb text_color=\u00bbdark\u00bb text_align=\u00bbleft\u00bb overlay_strength=\u00bb0.3&#8243; shape_divider_position=\u00bbbottom\u00bb bg_image_animation=\u00bbnone\u00bb][vc_column column_padding=\u00bbno-extra-padding\u00bb column_padding_position=\u00bball\u00bb background_color_opacity=\u00bb1&#8243; background_hover_color_opacity=\u00bb1&#8243; column_link_target=\u00bb_self\u00bb column_shadow=\u00bbnone\u00bb column_border_radius=\u00bbnone\u00bb width=\u00bb1\/1&#8243; tablet_width_inherit=\u00bbdefault\u00bb tablet_text_alignment=\u00bbdefault\u00bb phone_text_alignment=\u00bbdefault\u00bb overlay_strength=\u00bb0.3&#8243; column_border_width=\u00bbnone\u00bb column_border_style=\u00bbsolid\u00bb bg_image_animation=\u00bbnone\u00bb][vc_column_text]<strong>NEWSLETTER \u2013 FEBRERO 2021<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ante la situaci\u00f3n de emergencia sanitaria que se vive a nivel mundial, la Sociedad Argentina de Diabetes adhiere a las normativas del Ministerio de Salud de la Naci\u00f3n y de las respectivas provincias, con sus actualizaciones. Pedimos prudencia en la transmisi\u00f3n de los mensajes a nuestros pacientes, apuntando a la toma de conciencia y el respeto de las normativas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>M\u00e1s informaci\u00f3n y recursos para profesionales en nuestro sitio web:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/coronavirus\/\"><strong>http:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/coronavirus\/<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>NOVEDADES EDITORIALES<\/strong><\/p>\n<p><strong>Diabetes, obesidad, metabolismo e infecci\u00f3n por SARS-CoV-2: el final del comienzo. <\/strong><\/p>\n<p>La mayor prevalencia de obesidad, diabetes y factores de riesgo cardiovascular en personas hospitalizadas con enfermedad grave por COVID-19 ha generado un inter\u00e9s considerable en los aspectos metab\u00f3licos de la fisiopatolog\u00eda inducida por el SARS-CoV-2. Daniel J Drucker, de la Universidad de Toronto, elabor\u00f3 una revisi\u00f3n que actualiza conceptos sobre c\u00f3mo los trastornos metab\u00f3licos y sus comorbilidades modifican la susceptibilidad, la historia natural y el tratamiento potencial de la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2, con un enfoque en la biolog\u00eda humana.<\/p>\n<p>El autor destaca en su revisi\u00f3n los nuevos datos que informan sobre la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, la epidemiolog\u00eda, las respuestas inmunitarias, la gravedad de la enfermedad y la terapia de COVID-19 en personas con obesidad y diabetes. Asimismo, revisa las relaciones emergentes de los trastornos metab\u00f3licos con las respuestas inmunes inducidas por virus y la persistencia viral, y la importancia putativa de la expresi\u00f3n de ACE2 en los islotes y la grasa, el control de la glucemia, el metabolismo del colesterol y los f\u00e1rmacos para reducir la glucosa y los l\u00edpidos, prestando atenci\u00f3n a las controversias y a las preguntas no respondidas. El r\u00e1pido progreso en estas \u00e1reas conforma nuestra creciente comprensi\u00f3n de la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2 en personas con diabetes y obesidad, al tiempo que se perfeccionan las estrategias terap\u00e9uticas y las prioridades de investigaci\u00f3n en esta poblaci\u00f3n vulnerable.<\/p>\n<p><em>Cell Metab. 2021 Jan 21;S1550-4131(21)00016-4. doi: 10.1016\/j.cmet.2021.01.016. Online ahead of print<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1550413121000164\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><u><\/u><\/p>\n<p><em><u><br \/>\n<\/u><\/em><strong>La gravedad de COVID-19 se triplica en la comunidad diab\u00e9tica: un an\u00e1lisis prospectivo del impacto de la pandemia en la diabetes tipo 1 y tipo 2. <\/strong><\/p>\n<p>En Estados Unidos, un equipo de profesionales liderados por Justin M. Gregory y James C. Slaughter realizaron un estudio prospectivo de cohorte con el objetivo de cuantificar y contextualizar el riesgo de enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) relacionado con la hospitalizaci\u00f3n y la gravedad de la enfermedad en la diabetes tipo 1. Los autores hallaron que, en comparaci\u00f3n con pacientes sin diabetes, las personas con diabetes tipo 1 mostraron odds ratio ajustada de 3,90 (IC del 95%: 1,75 a 8,69) para la hospitalizaci\u00f3n y de 3,35 (IC del 95%: 1,53 a 7,33) para padecer una mayor gravedad de la enfermedad, similar al riesgo observado en la diabetes tipo 2.<\/p>\n<p>Concluyen, por lo tanto, que la diabetes, tanto de tipo 1 como de tipo 2, aumenta de forma independiente los impactos adversos de la COVID-19. Los factores potencialmente modificables (p. Ej., HbA1c) tuvieron un impacto significativo pero modesto en comparaci\u00f3n con factores est\u00e1ticos (p. Ej., Raza y seguro de salud) en la diabetes tipo 1, lo que indica una necesidad urgente y continua de mitigar el riesgo del s\u00edndrome respiratorio agudo severo de la infecci\u00f3n por coronavirus 2 en esta comunidad.<\/p>\n<p><em>Diabetes Care 2021 Feb; 44(2): 526-532.<\/em><em><u><br \/>\n<\/u><\/em><u><a href=\"https:\/\/care.diabetesjournals.org\/content\/44\/2\/526\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/u><\/p>\n<p><u><br \/>\n<\/u><strong>La evoluci\u00f3n de los objetivos de hemoglobina A1c para j\u00f3venes con diabetes tipo 1: justificaci\u00f3n y evidencia de apoyo.<\/strong><\/p>\n<p>Los Est\u00e1ndares de atenci\u00f3n m\u00e9dica en diabetes de la <em>American Diabetes Association<\/em> 2020 (Est\u00e1ndares de atenci\u00f3n) recomiendan una hemoglobina A1c de &lt;7% (53 mmol \/ mol) para muchos ni\u00f1os con diabetes tipo 1 (DT1), con \u00e9nfasis en la personalizaci\u00f3n del objetivo. Un objetivo de A1C m\u00e1s alto de &lt;7,5% puede ser m\u00e1s adecuado para los j\u00f3venes que no pueden articular los s\u00edntomas de hipoglucemia o que no son conscientes de la hipoglucemia y para aquellos que no tienen acceso a an\u00e1logos de la insulina o tecnolog\u00edas avanzadas para la diabetes o que no pueden controlar la glucosa en sangre con regularidad. Los objetivos de A1C menos estrictos (p. Ej., &lt;8%) inclusive, pueden estar justificados para ni\u00f1os con antecedentes de hipoglucemia grave, morbilidades graves o esperanza de vida corta. Durante el per\u00edodo de \u00abluna de miel\u00bb y en situaciones en las que se puede lograr una glucemia media m\u00e1s baja sin hipoglucemia excesiva o calidad de vida reducida, un nivel de A1C &lt;6,5% puede ser seguro y eficaz.<\/p>\n<p>Con el objetivo de crear conciencia dentro de la comunidad sobre las actualizaciones de los Est\u00e1ndares de atenci\u00f3n que impactan en el manejo de la diabetes pedi\u00e1trica, Maria J. Redondo, Ingrid Libman y colaboradores publican en el n\u00famero de febrero de <em>Diabetes Care<\/em> una perspectiva hist\u00f3rica de los objetivos de A1C en pediatr\u00eda y destacan la evidencia que demuestra los efectos perjudiciales de la hiperglucemia en ni\u00f1os y adolescentes, incluida una mayor probabilidad de anomal\u00edas neurocognitivas y de la estructura cerebral, complicaciones microvasculares y macrovasculares, efectos en el largo plazo, y aumento de la mortalidad. Los autores tambi\u00e9n revisan los datos que apoyan una disminuci\u00f3n a lo largo del tiempo en el riesgo general de hipoglucemia severa para los j\u00f3venes con diabetes Tipo 1, en parte asociada con el uso de insulinas y dispositivos m\u00e1s nuevos, y una asociaci\u00f3n debilitada entre una A1C m\u00e1s baja y un riesgo de hipoglucemia severa. Asimismo, presentan las barreras comunes para lograr los objetivos gluc\u00e9micos en la diabetes pedi\u00e1trica y discuten algunas estrategias para abordarlas.<\/p>\n<p><em>Diabetes Care 2021 Feb; 44(2): 301-312.<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/care.diabetesjournals.org\/content\/44\/2\/301\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>Diabetes monog\u00e9nica: una puerta de entrada a la medicina de precisi\u00f3n en diabetes.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>La diabetes monog\u00e9nica se refiere a la diabetes mellitus (DM) causada por una mutaci\u00f3n en un solo gen y representa aproximadamente el 1% -5% de las diabetes. El diagn\u00f3stico correcto es cl\u00ednicamente cr\u00edtico para ciertos tipos de diabetes monog\u00e9nica, ya que el tratamiento apropiado est\u00e1 determinado por la etiolog\u00eda de la enfermedad (p. Ej., Tratamiento con sulfonilurea oral de la diabetes HNF1A \/ HNF4A versus inyecciones de insulina en la diabetes tipo 1). Sin embargo, lograr un diagn\u00f3stico correcto requiere pruebas gen\u00e9ticas, y la superposici\u00f3n de las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas de la diabetes monog\u00e9nica con las de la diabetes tipo 1 y tipo 2 ha dado lugar con frecuencia a un diagn\u00f3stico err\u00f3neo. Las mejoras en la tecnolog\u00eda de secuenciaci\u00f3n est\u00e1n aumentando las oportunidades para diagnosticar la diabetes monog\u00e9nica, pero persisten los desaf\u00edos.<\/p>\n<p>En una revisi\u00f3n, investigadores de Estados Unidos y del Reino Unido describen los tipos de diabetes monog\u00e9nica, incluidos los tipos comunes y poco comunes de diabetes de inicio en la madurez de los j\u00f3venes, m\u00faltiples causas de DM neonatal y diabetes sindr\u00f3mica como el s\u00edndrome de Wolfram y la lipodistrofia. Tambi\u00e9n revisan los m\u00e9todos para priorizar a los pacientes que se someten a pruebas gen\u00e9ticas y destacan los desaf\u00edos existentes respecto de la interpretaci\u00f3n de datos de secuencia que se pueden abordar formando colaboraciones de expertos y agrupando casos.<\/p>\n<p><em>J Clin Invest. 2021 Feb 1;131(3):e142244. doi: 10.1172\/JCI142244.<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/www.jci.org\/articles\/view\/142244\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><u><\/u><strong>La fibrosis hep\u00e1tica avanzada es com\u00fan en pacientes con diabetes tipo 2 seguida en el entorno ambulatorio: la necesidad de un cribado sistem\u00e1tico.<\/strong><\/p>\n<p>Romina Lomonaco y equipo, liderados por Kenneth Cusi, en los Estados Unidos, realiz\u00f3 un estudio con una cohorte de 561 pacientes con el objetivo de evaluar la prevalencia de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD) y de fibrosis hep\u00e1tica asociada con la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica en pacientes no seleccionados con diabetes mellitus tipo 2 (T2DM).<\/p>\n<p>La prevalencia de esteatosis fue del 70% y de fibrosis del 21%. La fibrosis moderada estuvo presente en el 6% de los casos y la fibrosis severa o cirrosis en el 9%, en forma similar a la estimada por los paneles FIB-4 y APRI. Las pruebas no invasivas coincidieron con los resultados de la biopsia hep\u00e1tica. En una minor\u00eda de pacientes con esteatosis (8% y 13%, respectivamente) o con fibrosis hep\u00e1tica (18% y 28%, respectivamente) se observ\u00f3 una elevaci\u00f3n de AST o ALT \u2265 40 unidades\/L. Esto sugiere, mencionan los autores, que los niveles de AST \u00f3 ALT por s\u00ed solos son insuficientes como evaluaci\u00f3n inicial. Sin embargo, el rendimiento puede mejorarse mediante im\u00e1genes (p. Ej., Elastograf\u00eda transitoria) y paneles de diagn\u00f3stico de plasma (p. Ej., FIB-4 y APRI).<\/p>\n<p>Los autores concluyen en que la fibrosis moderada a avanzada (F2 o mayor), un factor de riesgo establecido para la cirrosis y de mortalidad general, afecta al menos a uno de cada seis (15%) pacientes con DM2. Estos resultados apoyan las pautas de la <em>American Diabetes Association<\/em> para detectar fibrosis cl\u00ednicamente significativa en pacientes con DM2 con esteatosis o ALT elevada.<\/p>\n<p><em>Diabetes Care 2021 Feb; 44(2): 399-406.<br \/>\n<\/em><u><a href=\"https:\/\/care.diabetesjournals.org\/content\/44\/2\/399\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/u><\/p>\n<p><u><\/u><strong>OTRAS NOVEDADES EDITORIALES<\/strong><\/p>\n<p><strong>Metformina y riesgo de mortalidad en pacientes hospitalizados con COVID-19.<\/strong><\/p>\n<p>En el n\u00famero de enero 2021 de Lancet Healthy Longevity fueron publicados un art\u00edculo original y un comentario, incluidos en la Colecci\u00f3n de Emergencia de Salud P\u00fablica de Elsevier, respecto del uso de metformina en pacientes hospitalizados con obesidad y diabetes tipo2 con COVID-19.\u00a0 En el art\u00edculo, un an\u00e1lisis de cohorte retrospectivo, los autores hallaron que la metformina se asoci\u00f3 en forma significativa con una reducci\u00f3n de la mortalidad en mujeres con obesidad o diabetes tipo 2 que fueron ingresadas en el hospital por COVID-19. Los autores concluyen en que se necesitan estudios prospectivos para comprender el mecanismo y la causalidad. Si los resultados son reproducibles, la metformina podr\u00eda distribuirse ampliamente para prevenir la mortalidad por COVID-19, porque es segura y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En el mismo n\u00famero de la revista, Angela Dardano y Stefano Del Prato, de la Universidad de Pisa, en Italia, publican un comentario en el que abordan las limitaciones del estudio y se\u00f1alan que los ensayos controlados prospectivos, aleatorizados y de gran tama\u00f1o pueden ser dif\u00edciles de realizar, particularmente en el momento de situaciones desafiantes como la pandemia de COVID-19. Adem\u00e1s, subrayan, es poco probable que se inicien ensayos aleatorizados debido a la falta de inversi\u00f3n constante en un f\u00e1rmaco potencialmente poderoso, pero sin patente. Sin embargo, concluyen, es debido al bajo costo de la metformina que los ensayos aleatorizados podr\u00edan demostrar una muy alta rentabilidad, particularmente cuando se trata de enfermedades muy costosas, como COVID-19.<\/p>\n<p><em>Lancet Healthy Longev. 2021 Jan;2(1):e34-e41. doi: 10.1016\/S2666-7568(20)30033-7. Epub 2020 Dec 3. (Art\u00edculo original)<\/em><\/p>\n<p><em>Lancet Healthy Longev. 2021 Jan;2(1):e6-e7. doi: 10.1016\/S2666-7568(20)30047-7. Epub 2020 Dec 3 (Comentario)<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7832552\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo original<\/u><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7834400\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver comentario<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>Asociaci\u00f3n entre el logro del control gluc\u00e9mico hospitalario y los resultados cl\u00ednicos en pacientes hospitalizados con COVID-19: un an\u00e1lisis hospitalario retrospectivo multic\u00e9ntrico. <\/strong><\/p>\n<p>En un an\u00e1lisis retrospectivo de los datos de pacientes con COVID-19 de 91 hospitales en 12 Estados en los Estados Unidos, David C. Klonoff, Jordan C. Messler, Guillermo E. Umpierrez y colaboradores hallaron que tanto la hiperglucemia como la hipoglucemia se asociaron con malos resultados en pacientes con COVID-19. La glucosa de admisi\u00f3n fue un fuerte predictor de muerte entre los pacientes ingresados directamente en la UCI. La hiperglucemia severa despu\u00e9s del ingreso fue un fuerte predictor de muerte entre los pacientes que no estaban en la UCI.<\/p>\n<p><em>Diabetes Care 2021 Feb; 44(2): 578-585.<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/care.diabetesjournals.org\/content\/44\/2\/578\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>La asociaci\u00f3n entre el \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico y las complicaciones diab\u00e9ticas en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 por sexo: un estudio transversal. <\/strong><\/p>\n<p>Un estudio transversal realizado con el objetivo de explorar la asociaci\u00f3n entre los niveles s\u00e9ricos de \u00e1cido \u00farico (SUA) y la prevalencia de enfermedad de h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (EHGNA), retinopat\u00eda diab\u00e9tica (RD), nefropat\u00eda diab\u00e9tica (DN) y neuropat\u00eda perif\u00e9rica diab\u00e9tica (DPN) en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2), en el que incluyeron 2809 participantes, los investigadores encontraron que para los pacientes con DM2, la concentraci\u00f3n elevada de SUA es un factor de riesgo independiente para la prevalencia de NAFLD y DN despu\u00e9s de los ajustes para otros indicadores, pero no para DR o DPN.<\/p>\n<p><em>PeerJ. 2021 Jan 13;9:e10691. doi: 10.7717\/peerj.10691. eCollection 2021.<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/peerj.com\/articles\/10691\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>Degeneraci\u00f3n del tend\u00f3n de Aquiles por ultrasonido en pacientes con diabetes tipo 2. \u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En un estudio de casos (con diabetes tipo 2) y controles (sin diabetes), pareados por edad y sexo, Babalola Ishamel Afolabi y colaboradores hallaron que los tendones de Aquiles de los sujetos diab\u00e9ticos tipo 2 tienen significativamente m\u00e1s cambios degenerativos que los sujetos control. La desorganizaci\u00f3n de las fibras del tend\u00f3n de Aquiles, ocurren m\u00e1s a menudo entre los varones que entre las mujeres con diabetes tipo 2. Tanto la desorganizaci\u00f3n de las fibras del tend\u00f3n de Aquiles como los focos hipoecoicos son significativamente m\u00e1s prevalentes en sujetos diab\u00e9ticos tipo 2 con neuropat\u00eda perif\u00e9rica que en aquellos sin neuropat\u00eda perif\u00e9rica. El \u00edndice de masa corporal no afect\u00f3 la aparici\u00f3n de cambios degenerativos en el tend\u00f3n de Aquiles de los participantes.<\/p>\n<p><em>J Ultrason. 2021;20(83):e291-e299. doi: 10.15557\/JoU.2020.0051. Epub 2020 Dec 18.<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7830069\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>La funci\u00f3n residual de las c\u00e9lulas \u03b2 en la diabetes tipo 1 a largo plazo se asocia con una incidencia reducida de hipoglucemia.<\/strong><\/p>\n<p>Rose A Gubitosi-Klug, Barbara H Braffett y colaboradores del grupo de estudio DCCT\/EDIC (Diabetes Control and Complications Trial\/Epidemiology of Diabetes Interventions and Complications), usaron la cohorte del estudio para investigar la funci\u00f3n residual de las c\u00e9lulas beta pancre\u00e1ticas en la diabetes tipo 1 de larga duraci\u00f3n. Hallaron que la proporci\u00f3n de sujetos con antecedentes de hipoglucemia grave fue menor con concentraciones altas (27%) e intermedias (48%) de p\u00e9ptido C residual que con concentraciones bajas (74%) y ninguna (70%) de p\u00e9ptido C residual (valor P para tendencia = 0,0001). Concluyeron en que la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta puede persistir en T1DM de larga duraci\u00f3n. Con una concentraci\u00f3n m\u00e1xima de p\u00e9ptido C de &gt; 0,03 nmol\/L, observamos reducciones cl\u00ednicamente significativas en la prevalencia de hipoglucemia grave.<\/p>\n<p><em>J Clin Invest. 2021 Feb 1;131(3):e143011. doi: 10.1172\/JCI143011.<br \/>\n<\/em><a href=\"https:\/\/www.jci.org\/articles\/view\/143011\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver art\u00edculo completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><u><\/u><strong>Obesidad metab\u00f3lica saludable, estado de vitamina D y riesgo de COVID-19. <\/strong><\/p>\n<p>Los hallazgos de un estudio con una cohorte de m\u00e1s de 350.000 participantes de una base de datos en Inglaterra mostraron que la obesidad metab\u00f3licamente nociva y la insuficiencia de vitamina D se asocian con un riesgo significativamente mayor de gravedad de COVID-19, especialmente para adultos de 65 a\u00f1os o m\u00e1s. Los autores se\u00f1alan que las personas susceptibles deben conocer sus afecciones y evitar el contacto con el nuevo coronavirus.<\/p>\n<p><em>Aging Dis. 2021 Feb 1;12(1):61-71. doi: 10.14336\/AD.2020.1108. eCollection 2021 Feb.<br \/>\n<\/em><u><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7801267\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/u><\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n puede interesarle<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>COVID-19 y emergencias en pacientes con diabetes: dos reportes de casos. (cetoacidosis y estado hiperosmolar)<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/jmedicalcasereports.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/s13256-020-02659-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver texto completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>El papel controvertido de la glucosa en el ri\u00f1\u00f3n diab\u00e9tico. <\/strong><u><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7846417\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver texto completo<\/a><\/u><\/p>\n<p><strong>Un marco de aprendizaje autom\u00e1tico de interpretaci\u00f3n revela caracter\u00edsticas robustas del microbioma intestinal asociadas con la diabetes tipo 2.<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/care.diabetesjournals.org\/content\/44\/2\/358\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Ver texto completo<\/u><\/a><\/p>\n<p><strong>Da\u00f1o microvascular relacionado con SARS CoV-2 y s\u00edntomas durante y despu\u00e9s de COVID-19: consecuencias de los cambios en el tiempo del tr\u00e1nsito capilar, hipoxia tisular e inflamaci\u00f3n.<\/strong><u><br \/>\n<a href=\"https:\/\/physoc.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.14814\/phy2.14726\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/u><\/p>\n<p><strong>Ajuste de dosis de medicamentos antidiab\u00e9ticos en la enfermedad renal cr\u00f3nica.<br \/>\n<\/strong><u><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7839266\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/u><\/p>\n<p><strong>Descompresi\u00f3n de la multimorbilidad a lo largo de las trayectorias de la enfermedad de los pacientes con diabetes mellitus. <\/strong><u><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fphys.2020.612604\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver texto completo<\/a><\/u>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row type=\u00bbin_container\u00bb full_screen_row_position=\u00bbmiddle\u00bb column_margin=\u00bbdefault\u00bb scene_position=\u00bbcenter\u00bb text_color=\u00bbdark\u00bb text_align=\u00bbleft\u00bb overlay_strength=\u00bb0.3&#8243; shape_divider_position=\u00bbbottom\u00bb bg_image_animation=\u00bbnone\u00bb][vc_column column_padding=\u00bbno-extra-padding\u00bb column_padding_position=\u00bball\u00bb background_color_opacity=\u00bb1&#8243; background_hover_color_opacity=\u00bb1&#8243; column_link_target=\u00bb_self\u00bb column_shadow=\u00bbnone\u00bb column_border_radius=\u00bbnone\u00bb width=\u00bb1\/1&#8243; tablet_width_inherit=\u00bbdefault\u00bb tablet_text_alignment=\u00bbdefault\u00bb phone_text_alignment=\u00bbdefault\u00bb overlay_strength=\u00bb0.3&#8243; column_border_width=\u00bbnone\u00bb column_border_style=\u00bbsolid\u00bb bg_image_animation=\u00bbnone\u00bb][vc_column_text]NEWSLETTER \u2013 FEBRERO 2021 Ante la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8449,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-8447","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-editoriales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8447"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8450,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8447\/revisions\/8450"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diabetes.org.ar\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}